El vino, ideal para acabar con la obesidad

vino y obesidadLos problemas de obesidad son unos de los más preocupantes en el mundo tras los cardiovasculares, relacionados con la alimentación y con llevar una dieta sedentaria. La obesidad puede tratarse a través de una correcta y sana alimentación y realizando ejercicios.

Además, se ha demostrado con diversos estudios que determinados alimentos son medicinas naturales en la lucha contra la obesidad además de en otras enfermedades. En este caso, se ha establecido que el vino podría ser una agente natural, gracias a los polifenoles o antioxidantes que se encuentras en frutas, hortalizas y en la uva del vino. Los polifenoles corrigen ciertos desarrollos en patologías digestivas y las que están en contacto con las cardiovasculares.

Según ciertos médicos en actuales investigaciones, el aparato digestivo está formado por muchas bacterias, y se considera que entre uno y dos kilos del peso corporal es por microorganismos que están en el aparato digestivo. Los microorganismos desarrollan genes que inciden directamente desde el punto de vista metabólico y en relación con enfermedades como la obesidad.

Con estas afirmaciones, los polifenoles están presentes en alimentos vegetales que mantienen la parte microbiota intestinal. Por lo que en las investigaciones que se están llevando a cabo, se llega a la conclusión que los alimentos que contienen taninos, como puede ser el vino o bien el cacao, modulan la flora intestinal para que crezcan las bacterias buena, que no provocan obesidad ni ciertos problemas cardiovasculares.

Además del vino, que cada día ofrece mayores bondades para su consumo, también la granada, que conlleva buena parte de polifenoles, tiene los antioxidantes vegetales necesarios para el control de la flora intestinal. Los polifenoles de la granada actúan como medicamentos naturales para las personas que pueden tener enfermedades que pueden provocar ciertas inflamaciones gastrointestinales.

Ahora se espera poder estudiar los efectos en humanos que provoca la interacción entre los polifenoles y los microoganismos intestinales, pues todavía podrían ofrecer mayores beneficios para la salud. El futuro podría marcar un antes y un después gracias a los trasplantes de microbiota intestinal que podrían reducir la obesidad en poco tiempo. De momento, el consumo de vino, siempre con moderación, es ya todo un reto y un avance para este tipo de problemas.

 

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