Cómo hacer una cata de vino

VinoComo ya sabéis, el mejor maridaje para cualquier plato es un vino, en especial para saborear un buen plato de  marisco o pescado. Pero también hay momentos especiales que invitan a abrir una botella de un vino a la atura del acontecimiento.

El vino es el producto estrella de la uva, y disfrutarlo puede ser tan sencillo como abrir una botella y paladear el producto, pero el vino no solo se disfruta por el sentido del gusto, sino también por la vista y el olfato.

Para apreciar un vino por todas sus características, y para aprender a diferenciar las distintas variedades, los matices y las particularidades de las mismas.

Vista, olfato y gusto son los sentidos necesarios para degustar el vino, el mejor lugar para degustar un vino es un espacio bien iluminado, fresco y carente de olores. Abrir la botella 15 minutos antes de servirse asegura que el vino se airee.

En la primera fase, se observan las tonalidades del vino, para ello, se inclina ligeramente la copa.  El color será el primer indicativo de las variedades de uva utilizadas y de la región geográfica de producción.

El olfato es la siguiente fase de la cata de vino.  Antes de olerlo, hay que agitar la copa, de esta forma se liberarán los matices olfativos. Se pueden distinguir hasta tres tipos de aromas en un vino.

Por último, la degustación es la última fase de la cata, en ella se pueden notar matices del sabor, de la fermentación en barrica o de las variedades de uva utilizada.

Los catadores noveles tienden a esconder sus impresiones sobre el vino por miedo a “equivocarse”, en realidad, en la cata, es frecuente que aparezcan olores o sabores similares a cosas que ya se conocen, como pueden ser frutas, lácteos o flores, en realidad, no es más que una sugestión, es decir, sabores que se asocian con los matices del vino.

¿Habéis hecho una cata algún día? ¿Os atrevéis a intentarlo?

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